“Hasta la mañana no entraría no
entraría nadie a ver a Gregorio:
tenía tiempo de sobra para pensar en su
futuro,
sin temor a ser importunado”
El lugar de trabajo o de estudio es una de las
características más importantes al momento de realizar de realizar una tarea,
cuestiones sencillas como la posición en la que se permanece sentado, el tipo
de iluminación, el ruido puede afectar no solo la calidad de la tarea sino
incluso nuestra salud. No por nada hay específicamente una disciplina llamada
Ergonomía que se dedica al estudio del lugar de trabajo, para mejorarlo, evitar
problemas de salud y convertirlo en un trabajador más eficiente. Por otro lado,
la concentración está ligada al lugar de trabajo sin duda, pero existen
factores distractores, pasatiempos y actualmente muchos que van de la mano con
la tecnología, aplicaciones como whatsapp, Facebook, twitter, youtube sin duda
son herramientas que facilitan la comunicación, pero nos permiten consumir
contenido de forma tan masiva que es fácil perder el tiempo, platicando con
algún amigo o simplemente viendo un vídeo de algo divertido y/o interesante, es
decir, encontramos los medios perfectos para procrastinar, que está definido
como aplazar una tarea o trabajo, pero que lleva implícito el hacerlo por algo
que nos resulta más placentero, procrastinar está relacionado con dejarnos
llevar, hedonismo total, pequeños placeres, efímeras complacencias, que nos
consumen sin quererlo el recurso más valioso, el ansiado, el irrecuperable, el conceptual,
el tristemente y eternamente breve tiempo. Pero la discusión del uso del tiempo
no es un tema nuevo, así lo evidenció Peter Drucker, considerado el padre de
“management” en su libro y gran éxito de 1966, “El ejecutivo Eficaz”, dedica un
capítulo entero al tema y menciona lo siguiente:
“Casi todas las exposiciones relacionadas con las tareas
ejecutivas comienzan aconsejando la planificación de su trabajo. Esto parece
muy razonable. Lo malo es que rara vez da buen resultado. Los planes siempre
quedan en el papel y no dejan de ser más que buenas intenciones. Pocas veces se
convierten en logros.
El ejecutivo eficiente en mi opinión, no comienza a actuar, antes de verificar su tiempo. Y no planifica antes de aclarar el sentido real de éste. Luego
intenta manejarlo y elimina toda demanda improductiva de su
tiempo discrecional mediante la más grande cadena posible de unidades consecutivas”
El pensar en cómo administrar el tiempo, siempre es
provechoso, el solo plantear el escenario actual y analizarlo, es un acto
tendiente a la mejora.
A manera de resumen, los cambios que pienso implementar están
ligados a generar la cultura del manejo del tiempo, una vez más el maestro
Drucker plantea el hacernos una serie de preguntas diagnósticas:
1.
¿Qué
ocurriría si esto no se hiciera en absoluto?
2.
¿Cuál
de mis actividades podría ser desempeñada tan bien por otro como por mí, si no
mejor?
3.
¿Hago
yo algo que le hace a los demás perder el tiempo, sin contribuir a su
efectividad?
Con estas reflexiones la cultura la podríamos generar
parafraseando a Drucker mediante los siguientes planteamientos,
1.
Identificar
las pérdidas de tiempo originadas por la carencia de sistema o previsión.
2.
Detectar
la mala organización.
3.
Detectar
la deficiencia de la información.
4.
Y
más importante aún controlar el tiempo discrecional, consolidar el tiempo en un
continuo se refiere a tener el tiempo en una gran unidad de tiempo que nos
permite concentrarnos de mejor manera, el tener fracciones de tiempo
disponible, no es tiempo. Adicional a esto identificar los asuntos urgentes y
los asuntos desagradables y también marcarle un tiempo, si el tiempo que hemos
marcado para estas actividades empiezan a rebasar los límites puestos, sabemos
que el tiempo esta escapando de nuestro control.
Finalmente, todo esto es porque
queremos una mejora en nuestra vida, tenemos un objetivo a largo plazo y estamos
escribiendo el plan al que se tiene que ceñir nuestro hacer, el plan inicial
puede fallar, pero la voluntad del logro nunca.
“Lo que importa más nunca debe estar
a merced
de lo que importa menos”
Goethe
Bibliografía
Drucker, P. (1967). El ejecutivo eficaz. Buenos
Aires: Penguin Random House.
Kafka, F. (2016). La
Metamorfosis. Barcelona: Ediciones B.
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